Esta es una invitación especial para los afligidos,
los endeudados, los que están en amargura de espíritu, los entrampados
por la vida, los que sufren sin ser atendidos, sin ser escuchados,
dentro de las congregaciones inmersas en una estructura religiosa que
los trata con indiferencia, con desgano y a veces con disgusto, porque
no hay enseñanza de la buena Palabra de Dios, porque no hay
transmisión del verdadero Espíritu del Señor. Una invitación especial
para los desamparados, los hambrientos de la verdad y justicia de
Dios, los necesitados.
Una invitación especial para los pobres que no
tienen dinero para diezmar, para ofrendar, para hacer pactos, para
sellar La Palabra, sino apenas para subsistir o para darles algo de
comer a sus hijos, a su familia
Una invitación especial para los humildes que no
visten ropa costosa ni de marca, sino que visten limpiamente lo que
tienen y que no buscan adornarse exteriormente, con joyas que brillan
ante ojos llenos de envidia.
Esta es una invitación para los simples y
sencillos, a quienes no les interesa el status social, el nombre o
título que puedan adquirir, y que no buscan fama ni reconocimiento por
sus acciones.
Una invitación especial para los que no poseen
grandes conocimientos teológicos ni doctrinarios o intelectuales, que
solamente demuestran una sabiduría y lógica humana tantas veces
alejadas de los principios divinos.
Una invitación especial para los que no saben
expresarse muy bien, porque no pudieron aprender o estudiar, porque
tuvieron que atravesar y padecer una niñez terrible con desolación y
abusos, con miserias y tristezas, con muchas necesidades económicas.
Una invitación especial para los desplazados por la
sociedad por las estructuras religiosas, por las entidades sociales y
gubernamentales y hasta por los supuestos "santos" y "ungidos" del
evangelio, que se creen perfectos y únicos con derechos a.... y quiénes
tendrían que ser los primeros en brindar su apoyo y ayuda a las almas
tales como... los separados, los divorciados, los juntados, los vueltos
a casar, las madres solteras, las jóvenes que abortaron, las viudas
desatendidas, los padres cuestionados, los hijos maltratados, los
alcohólicos ocultos, los drogadictos ocultos, los fumadores ocultos,
los abandonados, los ancianos, los jóvenes, los niños, los
adolescentes, las parejas, los matrimonios que aparentan, los que
fueron homosexuales, los que fueron violentos, los que fueron
irresponsables, los que fueron intransigentes, los que fueron impíos,
los que fueron asesinos, los que fueron abusadores, los que estuvieron
encarcelados, los que vendieron sus cuerpos por un vicio
inquebrantable, por un plato de comida, por una necesidad
incuestionable... por lo que fuera.
Una invitación especial para los que se reconocen
faltos y pecadores, impotentes e ineficaces para administrar y
ministrar sus propias vidas.
Una invitación especial para los que no se pueden
desatar de sus vicios ocultos, de sus pecados ocultos, sintiéndose
vencidos una y otra vez, día tras día, momento a momento... culpables,
avergonzados, indignos y a pesar del esfuerzo propio, del esfuerzo
espiritual. de la lucha constante contra sí mismos que llevan a cabo
todo el tiempo.
Una invitación especial para los que se equivocaron
en sus caminos y dañaron vidas sin darse cuenta, por ignorancia, por
apresuramiento, por consideraciones equivocadas, por lo que fuera.
Una invitación especial para los que se enredaron
en sus existencias por el afán de acomodarse socialmente a las
exigencias que se presentaban, y que los empujaban en todo momento
hacia caminos inseguros, hacia sendas infructuosas, hacia horizontes
confusos.
Una invitación especial para los que ven morir sus
sueños todos los días, porque no vislumbran esperanza, ni una mano
amiga que los acompañe, que los aliente, que los sustente, que los
guíe correctamente, desinteresadamente.
Una invitación especial para los que no son comprendidos porque son
objeto de burla y desprecio, tratados con indiferencia y desgano por
causa de la impaciencia de muchos, por causa de la vanidad o el
orgullo despiadado de otros, por causa de la avaricia y el egoísmo
propio que pisotea, que destruye sin piedad, que mata, que asesina
toda buena voluntad y todo ánimo de superación.
Una invitación especial para los enlutados de todos
los días que andan como sombras silenciosas, penando por las calles de
la existencia porque sus alegrías les fueron arrebatadas, por la vida
misma, por la insensibilidad, por el desprecio, por la maldad.
Una invitación especial para los fracasados que no
alcanzan sus sueños, ni sus esperanzas, porque se sienten impotentes
para ello, inútiles, inservibles, despreciables.
Una invitación especial para los débiles cuyas
fuerzas no son suficientes para construir un futuro en un mundo que los
oprime, los presiona, los persigue, por su inocencia silenciosa, por su
integridad manifiesta.
Una invitación especial para los enfermos del
cuerpo, del alma, y del espíritu, castigados por el tiempo, perdidos
en los universos de sus propias existencias, maltratados, abofeteados,
golpeados sin piedad, sin misericordia.
Una invitación especial para los solitarios, los
tristes, los amargados, los frustrados, los desesperados, los
quebrantados, los inocentes, los encarcelados, los inmaduros.
Una invitación especial para los que son como niños
y se ahogan en sus miedos, sufriendo sus propios terrores, no logrando
sobreponerse a las adversidades, a los desafíos de la vida misma.
Una invitación especial para los que se sienten
siempre culpables, para los que son perseguidos, para los que son
atacados injustamente, para los necesitados, los odiados, los
despreciados, los humillados, los maltratados, los castigados, los
violados, los abusados, los que no son valorados.
Una invitación especial para los deficientes, para
los incapaces, para los derrotados, para los vencidos, para los
endeudados con Dios y con la vida misma...aplastados, caídos, casi
destruidos.
Una invitación especial para los que gimen
constantemente, para los que claman hasta el cansancio sin encontrar
respuestas a sus necesidades, tanto espirituales como materiales.
Una invitación especial para los que están cansados
de la mentira, cansados del engaño, cansados de la falsedad, cansados
de la avaricia, cansados de la religiosidad, cansados de la
injusticia, cansados de la maldad, de las enseñanzas impuestas por el
rigor de las tradiciones humanas, por la dureza de las ideas
doctrinales, por la indiferencia de las interpretaciones convenientes
que seducen las almas, que cautivan las vidas, que esclavizan a las
personas en supuestos de gloria y grandeza terrenal y que solamente
logran impedir la relación verdadera con el Creador y por medio de Ieshúa. Jesús, el Meshíaj, el Cristo, el
Único, el Incomparable.
Una invitación especial para los que quieren
cambiar para Dios, para los que quieren mejorar para Dios, para los
que se avergüenzan de sus derrotas espirituales, para los que se
arrepienten cada día de su condición humana de pecado, de maldad, de
intransigencia; haciendo muchas veces lo que no se debe hacer,
pensando muchas veces lo que no se debe pensar, empujados
arbitrariamente por la necesidad, por la fatiga y el cansancio de las
continuas derrotas existenciales
Una invitación especial para los que saben que sin Ieshúa, Jesús, nada se puede lograr, y por tal motivo lo buscan con
desesperación continua todo el tiempo sabiendo que EL los va a
recibir, sabiendo que EL los va a abrazar, sabiendo que EL los va a
cobijar, sabiendo que EL los va a amar sin egoísmo, sin falsedad, sin
interés propio.
Una invitación especial para los que anhelan
fervientemente estar con Ieshúa, con Jesús, el Amigo fiel, porque
saben que EL los cuidará con paciencia, porque saben que EL les
enseñará con amor cómo vencer sus propios miedos, como vencer sus
propias debilidades, como destruir las ataduras que les atormentan;
porque comprenden en lo más profundo de su alma que EL no los juzgará
con malicia, ni injustamente sino con prudencia, amor y misericordia.
Esta es una invitación muy especial para tí, amado
en el Señor, amada en el Señor. Para ti que estás cansado, que estás
cansada, de sufrir los maltratos de aquellos que se creen mejores, de
aquellos que se creen perfectos, de aquellos que se creen más sabios e
inteligentes, de aquellos que se creen con derechos sobre tu vida, con
derechos sobre tu mente, con derechos sobre tu alma, con derechos
sobre tu espíritu.
Una invitación muy especial para ti, que has
llegado al límite, del sufrimiento, al límite del dolor, al límite
del quebranto, al límite del engaño, al límite de la tristeza, al
límite de tus lágrimas, al límite de tus silencios, de tu soledad, de
las injusticias, de las miserias, de las maldades que te ocasionan de
forma permanente aquellos que te odian, aquellos que te desvalorizan,
aquellos que te menosprecian, aquellos que te envidian, aquellos que
te celan, aquellos que esparcen rumores falsos sobre ti, aquellos que
llenan los aires de habladurías y mentiras con tal de aparentar su
perfección, su santidad, su integridad, su autoridad, su escalafón
social, su propio nombre, su propia profesión, sus supuestos alcances
existenciales, económicos, de prosperidad, bienestar y futuro
Una invitación muy especial para ti, bendito del
Padre Celestial, porque te has callado, porque te has humillado,
porque no has seguido el consejo de los malos, porque no has andado
por los caminos del impío, porque te has esforzado por no odiar a los
que mal te hacen, porque te has esforzado por bendecir a tus enemigos,
porque te has brindado con tu corazón al necesitado, al enfermo, al
hambriento, al encarcelado, al desvalido, al incomprendido, al
hostigado, al que no puede recompensarte, al que no puede bendecirte,
al que no puede devolverte tu favor, al que simplemente pasó por tu
vida y nunca volvió.
Una invitación muy especial para ti, que no has
evaluado tu entrega sino que te has entregado plenamente a los
propósitos del Señor, que no has medido los costos materiales ni los
costos espirituales de tus acciones voluntarias sirviendo al Señor con
tu vida, y lo has hecho enteramente y de corazón, con las fuerzas y
sabiduría que el Creador te alcanzó.
Una invitación muy especial para ti, que te has
quedado hoy casi sin fuerzas, que te has quedado hoy casi sin aliento,
que te has quedado hoy casi sin ánimo, que te has quedado hoy casi sin
bienes materiales... porque lo diste todo, porque te lanzaste de lleno
a las manos de Tu Hacedor confiando en EL, creyendo en EL, creyéndole
a EL y Su Palabra y entendiendo que no hay nada mejor en el universo
mismo, para hacer.
Una invitación muy especial para ti, amado en el
Señor, para ti, amada en el Señor, porque intentaste al máximo posible
cumplir los propósitos divinos ya establecidos para bendecir tu vida,
para alumbrar tu existencia, para transmitir la luz del Amor, la
Misericordia y La Palabra del Dios vivo y eterno por medio de ella.
Una invitación muy especial para ti, únicamente
para ti, por causa de ti y del inmenso Amor que tiene Ieshúa, Jesús,
para contigo.
Para tí es esta invitación tan, tan especial, tan
llena de esperanza y luz, tan llena de vida y eternidad, tan llena de
gloria divina:
..."Vengan, benditos de mi Padre, hereden el
Reino preparado para ustedes, desde la fundación del mundo. Porque
tuve hambre, y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui
forastero y me recogieron, estuve desnudo y me cubrieron, estuve
enfermo y en la cárcel y me visitaron"...
Y cuando los justos pregunten: "Señor ¿Cuándo te
vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber?¿Y
cuándo te vimos forastero y te recogimos, desnudo y te cubrimos?¿O
cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?...
El Gran Rey responderá: "De cierto les digo, que
cuando lo hicieron para con uno de mis hermanos más pequeños, a mí me
lo hicieron".... (Mateo: 25: 34-40)
..."Bendecidos los pobres en espíritu, porque de ellos
es el reino de los cielos.
..."Bendecidos los que lloran,
porque
ellos recibirán consolación
..."Bendecidos los mansos, porque ellos
recibirán la tierra por heredad
..."Bendecidos los que tienen hambre y
sed de justicia, porque ellos serán saciados
..."Bendecidos los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia
..."Bendecidos los de limpio corazón,
porque ellos verán a Dios
..."Bendecidos los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios
..."Bendecidos los que padecen
persecución por causa de la justicia, porque de ellos será el Reino de
los Cielos
..."Bendecidos son cuando por Mi causa
los maltraten y persigan, diciendo toda clase de mal contra ustedes y
mintiendo
..."Gócense y alégrense, porque el galardón que les
espera es grande en los Cielos"... (Mateo 5:1-12)
Y si aceptas esta invitación, escríbeme, contáctame,
y únete a todos los que ya la hemos aceptado, para fortalecer nuestra
relación con Aquel que dio todo por nosotros, sin que siquiera lo
mereciéramos.
¡El hermoso Ieshúa, Jesús, te bendiga ampliamente y
te fortalezca, hasta el momento del gran encuentro con EL!...
Israel Sergio Bobrow